Jornada Mundial de los Pobres

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La instauración de la Jornada Mundial de los Pobres tuvo lugar en 2016, al cierre del jubileo extraordinario de la Misericordia. En la Carta Apostólica Misericordia et misera, Francisco concluía así:

“Será la preparación más adecuada para vivir la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el cual se ha identificado con los pequeños y los pobres, y nos juzgará a partir de las obras de misericordia (cf. Mt 25,31-46). Será una Jornada que ayudará a las comunidades y a cada bautizado a reflexionar cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio y sobre el hecho que, mientras Lázaro esté echado a la puerta de nuestra casa (cf. Lc 16,19-21), no podrá haber justicia ni paz social. Esta Jornada constituirá también una genuina forma de nueva evangelización (cf. Mt 11,5), con la que se renueve el rostro de la Iglesia en su acción perenne de conversión pastoral, para ser testimonio de la misericordia.” (n. 21).”

Por ello, queremos haceros llegar el mensaje del Santo Padre, con un extracto del mismo dedicado a esta jornada:

“Tiende tu mano al pobre” (cf. Si 7,32)

  1. Endereza tu corazón, mantente firme y no te angusties en tiempo de adversidad.
  2. La oración a Dios y la solidaridad con los pobres y los que sufren son inseparables.
  3. La opción por dedicarse a los pobres y atender sus muchas y variadas necesidades no puede estar condicionada por el tiempo a disposición o por intereses privados.
  4. Para apoyar a los pobres es fundamental vivir la pobreza evangélica en primera persona.
  5. La vida está entretejida de actos de respeto y generosidad que no sólo compensan el mal, sino que nos empujan a ir más allá y a estar llenos de esperanza.
  6. Tender la mano es un signo: un signo que recuerda inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor.
  7. Las graves crisis económicas, financieras y políticas no cesarán mientras permitamos que la responsabilidad que cada uno debe sentir hacia al prójimo y hacia cada persona permanezca aletargada.
  8. “Tiende la mano al pobre” es, por lo tanto, una invitación a la responsabilidad y un compromiso directo de todos aquellos que se sienten parte del mismo destino.
  9. No podemos ser felices hasta que estas manos que siembran la muerte se transformen en instrumentos de justicia y de paz para el mundo entero.
  10. En este camino de encuentro cotidiano con los pobres, nos acompaña la Madre de Dios que, de modo particular, es la Madre de los pobres.

#JornadaMundialdelosPobres

(texto completo aquí)