Volver

329

Sí, quisiéramos volver…
a nuestra niñez,
para estar con las personas
que tanta falta nos hacen;
cerrar los ojos y, al abrirlos,
descubrir que nadie se ha marchado.

Queremos volver, a ser despertados,
a dejarnos empezar junto a Él.
A sentirnos más vivos,
a abrazarnos y besarnos,
a compartir momentos de convivencia,
con nuevas ilusiones, nuevas esperanzas;
en todas esas actividades que debemos retomar.

Además, queremos seguir…
haciendo aquello que no hemos abandonado:
acercando y transmitiendo a nuestros hijos,
siendo leales a lo que iniciaron nuestros padres,
recordando y mirando al balcón donde se
asoma la nómina celestial de hermanos.

Permanecer en la fe,
que nunca se ha ido;
en la ayuda al prójimo,
reforzada en este tiempo;
en el servicio incesante,
para seguir en comunión,
siempre por Amor.

Con el espíritu renovado,
para volver a esos momentos esperados,
o a vivirlos por primera vez,
para evangelizar y ser evangelizados.

Y sí,
deseamos volver a hacer
protestación pública de fe;
con la protección de la Virgen
en una dulce tarde de Santos;
postrarnos ante el Santísimo
otro Domingo de Ramos;
cuando toque,
no antes,
tampoco después.