SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

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J. Salmoral

Yo te alabo Señor,
Dios de tu pueblo;
vienes de nuevo a mi
a librarme de mi carga.

Me das la fuerza
que yo no alcanzo,
como siempre haces,
desde antiguo.

Te haces presente
en tus obreros,
para anunciar
tu Reino de Salvación.

Cuando estás conmigo
sólo hay esperanza;
la incomprensión del mundo
no debilita mi espíritu.

Tu corazón de Amor
convierte al mío,
tu perdón es mi perdón,
soy parte de tu plan para el hombre.

Así, sin miedo
al mundo
soy capaz de
ser más justo, más santo.

Niño Jesús,
que has hecho
todo el camino,
humano y divino.

Tú que me muestras
los senderos de la
Salvación de Dios,
el perón que sólo es posible
con tu Amor infinito:

Ven a mi casa,
como lámpara que
alumbra mis pasos
hacia la Vida y la Paz.

HERMANOS, FELIZ TIEMPO DE NAVIDAD

(del Cántico de Zacarías)