El esplendor se encuentra en según dónde pongamos la mirada, más aún, el corazón. No podemos decir que lo encontráramos ayer en la calle o en la SIC. Hacía falta estar dentro de nuestro templo, con las puertas cerradas, para sentirlo.
En la fe, en nuestra vida creyente, las dificultades, puestas en manos del Señor sirven para reforzar nuestra lealtad al Reino de Dios. Ayer, la compostura demostrada por los hermanos del Huerto, sólo rota por un aplauso del cual somos todos destinatarios, evidenció la comunión en la misión compartida: llevar a Cristo donde no se le conoce, o como fue el caso, abrir las puertas para que vengan a ver a quien sólo puede ser esperanza nuestra.
Las lágrimas de los niños y jóvenes no son debilidad. Son signo de cuánto les importa ponerse un cubrerrostro o un costal y “sufrir” durante unas horas, llegando extenuados a casa, por dar testimonio de fe. Ese es el legado que debemos dejarle. Que todo tiene sentido con Dios y su Bendita Madre. Llevando esa lección a nuestra vida diaria.
La plenitud de ayer.
Damos las gracias a nuestros sacerdotes, Joaquín Alberto y Francisco, por acompañarnos de principio a fin.
Agradecemos de corazón a todos los que han dedicado su tiempo y sabiduría para que todo estuviera dispuesto:
A los vestidores, D. Eduardo Heredia Losada, Dª Francisca Jiménez Moral y Dª Rocío Sánchez. Al florista D. Rafael Barón, y los hermanos que han colaborado en la colocación del monte del Señor del Huerto y el clavel del Señor Amarrado a la Columna.
A la Hermandad de la Caridad, por acompañarnos un año más.
A nuestras bandas, A.M. Redención de Córdoba, Asociación Musical Utrerana y Banda De Música Tubamirum, por su cercanía.
A la Hermandad del Señor de la Caridad, Hermandad de la Virgen de la Cabeza Córdoba, Hdad del Rocío de Córdoba por su ofrenda floral a María Santísima de la Candelaria, y la familia Jiménez Heredia al Señor Amarrado a la Columna.
Gracias al pueblo de Córdoba, que nos arropó durante las casi 4 horas que estuvo el templo abierto, con una fila continua de devotos.
Y a todo el dispositivo que hace posible las cofradías en la calle, Ayuntamiento de Córdoba , Subdelegación del Gobierno en Córdoba, Cruz Roja Española-Córdoba, Agrupación de Cofradías Córdoba, Cabildo de Mezquita Catedral de Córdoba y el resto de integrantes.