(Presentación de NHD. César Alcalá Córdoba, 23 de noviembre de 2024, Iglesia de la Merced)

La Hermandad del Huerto es una hermandad compleja y completa. Posee muchas características, pero sin dejar atrás la que para mí es de las más relevantes y finalmente la que quise tener en cuenta, es que no se trata de una cofradía de muchos títulos, se trata de una hermandad de Titulares. 5 son los Titulares que conforman esta cofradía y es de destacar que de los 5, tres son incorporaciones de estos últimos cincuenta años.

Es a ellos a quien debía dedicar este logo, y a su cofradía entera, a las personas que, con esfuerzo, sacrificio y siempre con la Fe y la devoción por bandera, han hecho de muchos sueños una realidad viva, elegante y plena.

Así a simple vista, lo que vemos es la palabra Huerto, así es como todo el mundo cofrade, incluso sus propios hermanos, conocen y llaman cariñosamente a nuestra hermandad. Cerrando y completando su artística composición un destacado 50 anuncia la efeméride que celebramos.

La primera letra, una mayúscula H que contiene diversos significados:

H de Huerto, H de Hermandad y H del Hijo de Dios hecho hombre, con la que quería identificar a nuestros dos titulares cristíferos, a Jesús de la Oración en el Huerto y al Señor Amarrado a la Columna, grandes devociones indiscutibles de nuestra ciudad y testimonio sagrado de nuestra fe a lo largo de los siglos.

Un cáliz barroco hace de pilar de la propia inicial, representa el sacrificio de Cristo que ha comenzado a consumarse. Ese cáliz que es santo y seña de la hermandad, nuestra marca más destacada y que preside nuestro escudo.

Tanto la H inicial como el resto de letras las presentamos doradas. El oro representa la gloria, la majestad, la pureza, la perfección, el valor, la sabiduría, el conocimiento, la naturaleza inmutable y la soberanía de Dios. En ellas identificamos también a San Eloy obispo, patrón de orífices y plateros. Si bien conocemos la vida de San Eloy como obispo no conocemos ninguna obra suya como orfebre, pero sí reconocemos su importancia pues en él encontramos la mayor fuente de inspiración a la hora de elaborar dos piezas fundamentales del patrimonio de nuestra cofradía, el original simpecado que preside una reproducción de la Virgen de los plateros, pintura de Juan de Valdés-Leal de la que a su vez tenemos otra reproducción en uno de los mejores retablos cerámicos de nuestra ciudad en la fachada misma de San Francisco y san Eulogio.

Otra importante pieza de la que sin la figura de San Eloy no disfrutaríamos hoy día, es el palio de María Santísima de la Candelaria. Basado como sabemos en un frontal de altar de plata firmado por Damián de Castro y custodiado en Montemayor, ejecutándose un palio de orfebrería bordado en oro, lo que es toda una genialidad y habla mucho y bien del compromiso artístico con el espíritu de la propia cofradía.

Para rematar el conjunto, el 50, en un significativo rojo y abocetado. El color rojo se reserva para la Pasión de Cristo, utilizado en el Domingo de Ramos, en la liturgia del Viernes Santo y en las solemnidades propias del Espíritu Santo. Color del fuego y de la Sangre, tan presentes en nuestra hermandad, es símbolo del amor, la caridad, el sacrificio y el martirio. En él representamos a María Santísima de la Candelaria y a Ntra. Sra. del Amparo pues ese es su color característico.

El motivo de hacer el 50 abocetado, deliberadamente insinuado y no hacerlo con un trazo contundente es igual por lo que cualquier obra que se inicia siempre empieza por un boceto. Y aunque cincuenta años no son pocos y lo que esta hermandad ha conseguido tampoco lo es, trato de representar que tenemos toda una vida por delante y muchos objetivos por conseguir con la ayuda, siempre, de nuestros Sagrados Titulares.

Podéis fijaros que el 5, a modo de “T”, también posee una cruz, con ella me he querido acordar de la juventud del Huerto, los responsables del paso de la Santa Cruz, que es la escuela de cofrades de la hermandad y el futuro mismo de esta.

Tampoco podía faltar un pequeño guiño, un detalle en verde oliva. La fecha de nuestra celebración 1975-2025. El verde de nuestras vidas y distintivo que nos hace recordar al Domingo de Ramos.