Señor Amarrado a la Columna


Obra anónima granadina de 1662, la talla fue realizada por encargo de Fray Juan Zamorano,  predicador y sacristán del convento de San Pedro el Real de Córdoba, actual iglesia de San Francisco y San Eulogio. Es una magistral pieza, en la que resalta el detallado estudio de las venas del Señor, así como su prodigiosa anatomía. Ligeramente apoyado sobre la columna, con las manos entrecruzadas y atadas, el Señor Amarrado a la Columna es de talla completa, desnuda y vestida con un sudario blanco con decoración de hojarascas de estofado dorado.

“Representa la escena en el que Jesús es flagelado por los sayones romanos. Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, se lo entregó para que fuera crucificado. Los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.”

Evangelio según San Mateo

Destaca la sobriedad de la imagen que procesiona desde el año 2004 de nuevo acompañando a las imágenes del Señor del Huerto y María Stma. de la Candelaria, después de dejar de procesionar en el año 1962. Al Igual que el Señor del Huerto, la crudeza de la escena y el castigo visible en la espalda y brazos del Señor de la Columna, no restan un ápice de ternura a la imagen. Fue restaurada en 2004 por Navarro Arteaga, que recuperó la encarnadura original y ajustó la sujeción a la peana.

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